El gobierno de Kast se encuentra en una descomposición acelerada. Intentando darle brío a una tendencia reaccionaria internacional de ultraderechas que encuentra en abierta crisis, sin poder erigirse en fiel representante de alguna facción burguesa dominante, y sin poder seducir para este proyecto a las alas desesperadas de una pequeñaburguesía que pida orden y progreso a punta de balas.
Su desorientación es total, y su programa de motosierra y represión, estilo Milei, no tiene el respaldo ni el arranque que pueda seducir con alguna política del tipo “unidad nacional”.
Pretendiendo mantener como cortina de humo, como si fuese una discusión técnica del funcionamiento del aparato de Estado burgués, el debate sobre la reducción de condenas a violadores y genocidas, se sigue desarrollando aceleradamente la crisis de las AFP’s, el incremento del costo de vida, la desocupación, la crisis abierta por sus propios recortes, etc.
La oposición burguesa y pequeñoburguesa afincada en las cámaras de charlatanería, llámese congreso o senado, pretenden amplificar el descontento tratando de llevar a movilización y luego a presión estatal todo este malestar social. A esto juegan los militantes del gobierno anterior (PC-FA-PS), sin tener siquiera poder de veto, pretenden mostrarse ofendidos y grandilocuentes en sus denuncias, para posar como los defensores indignados de una democracia que ellos supieron aplicar con una cruenta represión en su propio gobierno.
La juventud en grandes ciudades en el mundo está dando el ejemplo de que este sistema no tiene nada que ofrecer sino más miseria y descomposición, o a lo sumo poder morir en un frente de batalla dada la orientación guerrerista. Se han ondeado las banderas palestinas en amplias manifestaciones, desde Serbia a Alemania, desde Italia a Francia y cruzando el océano en todo el continente americano, denunciando el genocidio cometido por Israel, el enclave del imperialismo yanqui en Medio Oriente. Este ímpetu internacional ha hecho eco en sectores fundamentales de la clase obrera como los portuarios que han realizado acciones simultáneas en distintos puertos del mundo como ensayos de intervención de nuestra clase, que puede detener la guerra y derrotar la miseria capitalista.
La misma burguesía busca con desesperación darle una manifestación política dentro de los aparatos de dominación estatal a estas expresiones de la lucha de clases, ya sea amplificando como un gran triunfo de masas la reelección de un probado lugarteniente del imperialismo como Lula, o convirtiendo a votos el descontento con la orientación del imperialismo yanqui ante la intensificación de las contradicciones en su seno.
Es menester que la juventud en las escuelas, las universidades y en las poblaciones se dirija a luchar contra todo intento de reconstruir o fortalecer las direcciones reaccionarias con la supuesta bandera de lucha “contra el fascismo”. La lucha por la independencia de clase debe ser una bandera indispensable para abrir el camino a la intervención de la clase obrera, despejando el camino de las direcciones que llevan a la senda reaccionaria de la reformas al sistema.
La “articulación” entre la burocracia sindical y la burocracia estudiantil, es el intento de apoderarse de cualquier movimiento para llevarlo al regazo del Estado burgués.
La lucha contra el plan de Kast, debe contar con la intervención decidida del proletariado afectando la producción. El cuestionamiento al carácter burgués de la educación debe ser parte de nuestro norte.
Levantemos un Congreso Educativo para debatir un plan de lucha que lleve al control de las organizaciones obreras junto a las estudiantiles del sistema educativo, y derrote el plan del gobierno, expulse a las burocracias y organice a nuestra clase.
Organicemos a los destacamentos avanzados de la juventud en una juventud revolucionaria internacionalista, para forjar una dirección revolucionaria mundial, la Cuarta Internacional reconstruida, en lucha por la revolución socialista mundial.