A 85 AÑOS DE LA IV INTERNACIONAL Y LA VIGENCIA DE SUS TAREAS

Sábado, 02 Septiembre 2023 18:51

 

El próximo 3 de septiembre se cumplen 85 años del congreso fundacional de la Cuarta Internacional, celebrado en París en 1938. En medio de la persecución y la política de exterminio de sus militantes por parte de Stalin, el congreso reunió a una treintena de delegados en representación de 11 secciones internacionales afiliadas. Ni Trotsky no pudo asistir, ya que se encontraba exiliado en México.

Ya desde hacía algunos años levantaban la necesidad de una nueva internacional, frente a la política contrarrevolucionaria adoptada por la Internacional Comunista bajo la dirección de Stalin, que llevó al movimiento obrero a derrotas en Alemania y, bajo la forma de frentes populares, en España y Francia. Estas derrotas, ante el ascenso del fascismo y la inminencia de la Segunda Guerra Mundial, significaron una tragedia para el curso de la revolución mundial y de la propia Unión Soviética.

La IV Internacional surgió con la tarea de responder a la crisis histórica de la dirección revolucionaria, responsable de la derrota del movimiento revolucionario, con un programa a la altura. Frente a la "contradicción entre la madurez de las condiciones objetivas de la revolución y la inmadurez del proletariado y de su vanguardia", el Programa de Transición, o "La agonía del capitalismo y las tareas de la IV Internacional", pretende tender un puente entre las reivindicaciones concretas de las masas trabajadoras y el programa revolucionario, es decir, un sistema de reivindicaciones transitorias que permita superar la crisis de dirección revolucionaria (salvando la distancia entre la vieja generación revolucionaria desilusionada y la nueva generación inexperta) y situar al proletariado en la lucha inmediata por el poder (desorganizando a la burguesía).

Es importante reafirmar el significado y la importancia de lo que Trotsky llamó el "sistema de reivindicaciones transitorias", porque condensa el programa revolucionario puesto a prueba en la Revolución de Octubre en la medida en que se dirige "abierta y resueltamente" contra los fundamentos del sistema burgués; por tanto, no puede reducirse a un conjunto de reivindicaciones específicas dirigidas al Estado burgués, como lo hace el centrismo. Por el contrario, busca una movilización sistemática de las masas trabajadoras hacia la revolución.

A 85 años de su fundación, la tarea estratégica de la IV Internacional sigue siendo aún más urgente: “no consiste en reformar el capitalismo, sino en derrocarlo. Su objetivo político: la conquista del poder por el proletariado para realizar la expropiación de la burguesía.” El momento actual refleja las tendencias abiertas por la crisis económica estructural, profundizada por la pandemia y la actual guerra en Ucrania, dentro del periodo histórico de descomposición del imperialismo y del proceso de asimilación de los ex Estados obreros. El aumento de la inflación y su permanencia durante un largo período de tiempo, impulsado por el aumento de los precios de los alimentos y los combustibles y la crisis de la deuda, amplificada en los años de la pandemia, ha incrementado las disputas interestatales por los mercados y los recursos. El imperialismo busca acelerar el proceso de recuperación económica y asimilación de los antiguos Estados obreros, no sin profundizar sus contradicciones y abrir procesos de lucha de clases. Las semicolonias buscan reorientarse en su relación con el imperialismo y China, en medio de los efectos más profundos de la crisis económica, provocando una mayor inestabilidad política, como en América Latina y ahora en África, que, sin una dirección revolucionaria, arrastran a las masas trabajadoras cada vez más a la miseria y al engaño de los nacionalismos.

La superación de la crisis de dirección revolucionaria es, como bien decía Trotsky, la condición para superar la crisis histórica de la humanidad. La adaptación cada vez mayor de la dirección obrera al Estado burgués en su momento de mayor crisis, así como la búsqueda de soluciones en los marcos nacionales, prolonga y profundiza la miserable situación de nuestra clase. Por eso, desde la TRCI, estamos impulsando el llamado a una Conferencia Internacional de las corrientes que reivindican la dictadura del proletariado para discutir y preparar las tareas que nos plantea esta situación. En el 85 aniversario de la fundación de la IV Internacional, reafirmamos que la reconstrucción de la IV Internacional es una tarea urgente, ¡porque sólo bajo el "partido mundial de los trabajadores, los oprimidos y los explotados" podremos organizar la lucha para derrocar a la burguesía e imponer nuestra dictadura de clase!

 

Ilustración: Varinias Ilustración: Varinias

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