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Ninguna confianza en Estado Burgués

Por un plan de reconstrucción organizado por los sindicatos

El domingo 18 en la madrugada nuevamente se han iniciado y propagado incendios por la Región del Ñuble y Bio Bio.

Una vez más se ven afectados miles de familias obreras, que han perdido todo, viviendas y enseres, incluyendo la vida 20 de personas según fuentes oficiales.

Esta tragedia obrera se repite año a año, como las ocurridas en quinta región, donde la respuesta del gobierno, es decretar estados de excepción, toques de queda y militares en la calle. La misma línea reaccionaria para la pandemia, y para los incendios.  Vemos, el cinismo de los políticos patronales posando de “solidarios” cuando ha sido su negligencia ahora y antes,  como lo pudimos ver con los incendios de la Quinta Región donde la población quedó botada.

Demás está decir que las forestales que despejan terreno para nuevas plantaciones o las mineras con proyectos estancados en la zona ya están diseñando el reordenamiento de sus negocios.

La anarquía propia de la producción capitalista, lleva a que no estén disponibles los recursos ni la infraestructura capaz de combatir los incendios de forma eficaz, teniendo las familias obreras que arriesgar y perder sus vidas para contener la destrucción.

El estado busca impedir mediante la represión expresiones independientes de organización y solidaridad obrera. Buscan controlar toda ayuda “a través de los canales” institucionales, mientras preparan el camino de la especulación de inmobiliarias, constructoras, de materiales, etc que trae consigo “la reconstrucción”.

Diversas organizaciones sindicales de todo el país en particular de la zona, junto a otras organizaciones sociales, se han puesto en marcha para asistir con solidaridad y con brigadas de apoyo para dar respuesta a la tragedia.

Es necesario que los sindicatos tomen un rol activo ante la emergencia, exigiendo y tomando los recursos necesario para contener la catástrofe, como luchar por un plan de reconstrucción inmediato que parta de poner en marcha la producción de materiales (en metalúrgicas, acereras, la industria forestal, etc), imponiendo el control obrero  en la rama de la construcción tomar los recursos y desarrollar un plan de reconstrucción.

Luego de más 5 años que Gustavo Gatica fuera dejado ciego por un disparo del “carnicero” de carabineros Claudio Crespo, la justicia burguesa lo absolvió de toda culpa alegando legítima defensa, al tiempo que establecía su autoría en tal mutilación.

Gustavo Gatica hoy es diputado por cupo de las filas del oficialismo y, antes que llamar a luchar contra la impunidad, mantiene ilusiones en que su nuevo cargo en la institucionalidad burguesa podría hacer una diferencia.

La verdad descarnada es que la aparato estatal descompuesto actuó de conjunto para brindar impunidad, siendo un caso testigo de las decenas de asesinados y centenares de mutilados y torturados de la semiinsurrección de octubre del 19.

Hoy en las vísperas de la asunción de un gobierno ultrarreaccionario, con total liviandad,  jueces fallan absolviendo a represores y sentando las bases de lo que se viene en el próximo periodo. Un espaldarazo a la institucionalidad represiva ya que nuevos eventos de la lucha de clases, llenarán las cárceles de más presos políticos, y las llamadas “violaciones a los derechos humanos” estarán a la orden del día.

No se trata de un cambio de color político de gobierno. Es el propio gobierno de Boric, del FA y del PC, el que allanó el camino a una institucionalidad represiva, como parte de intentar saldar la crisis de dominación imperialista en los semiestados ante el grado avanzado de la descomposición del capitalismo de conjunto.

Aquí fue la ley Naim Retamal, impulsada por el actual gobierno, la que actuó como cuña para fraguar este resultado. Pero lo mismo podríamos decir con la ley de infraestructura crítica, la ley de uso de la fuerza para la intervención militar, la militarización de zonas del país, la utilización de ley de seguridad del estado para el encarcelamiento de líderes sociales, la ley “antitoma” para desalojar violentamente a pobladores de sus viviendas en defensa de la propiedad de los ricos, como está aconteciendo en la toma de San Antonio, etc.

Hoy, ante la estrepitosa derrota electoral, la coalición gobernante se desgrana y se pasa factura de su propia desidia, intentando reubicarse para el próximo periodo. Han perdido su potencial mediador y por ello, alas del PC o el FA, se rasgan vestiduras para desmarcarse de su gobierno y de las consecuencias de sus propias políticas. Desbordantes dosis de cinismo burgués.

Todos juntos, oficialismo y oposición, siguen empeñados en conjurar al “estallido” que supieron concebir. El caso Gatica los haya unidos en la represión y la impunidad, mientras se deshacen en explicaciones sobre si aquella irrupción de masas tenía dosis legitimidad o era condenable. Temerosos ante potenciales nuevas gestas de masas, dado que las herramientas de contención de la democracia para ricos se encuentran agotadas luego de sendos fracasos de ensayos constituyentes.

Los pasos del nuevo gobierno pasan por disciplinar a la clase obrera, imponiendo flexibilidad, represión a sus luchas y ataque a sus procesos de organización.

No necesitamos un estallido 2.0. Necesitamos organizar a la vanguardia obrera en un partido revolucionario que se dirija a disputar la dirección de la clase obrera concentrada en la producción. Es allí donde se darán las próximas batallas para preparar las etapas de una insurrección consciente que de por tierra con el aparato burocrático-militar de la patronal y coloque en el poder a la clase obrera.

La descomposición del capitalismo imperialista, que está más expuesta con la ofensiva yanqui en Latinoamérica o medio oriente, vuelve a la organización y acción del proletariado internacional un elemento crucial que ya está en movimiento. Para ello la dirección revolucionaria internacional, el partido mundial de la revolución socialista, la reconstrucción de la cuarta internacional, es una necesidad ineludible.

La lucha contra la impunidad no puede tener otro corolario que la lucha por la disolución de carabineros y las fuerzas represivas, arrancando de sus cárceles a todos nuestros presos.

 

No a la impunidad, Castigo a los represores de ayer y de hoy

Libertad y desprocesamiento de los presos por luchar

Disolución de Carabineros

Organicemos las filas obreras

Derrotemos a agressão imperialista na Venezuela, com a classe operária organizada!

Fora ianques do Caribe e América Latina!

Na madrugada de 3 de janeiro, o imperialismo norte-americano bombardeou regiões da Venezuela e capturou Maduro e sua esposa, em sua escalada para disciplinar a região com sua “nova doutrina Monroe”, como a chama.

É evidente que não serão os governos supostamente progressistas de Lula, Sheinbaum, ou Petro que sairão em defesa do povo venezuelano, já que estão unidos por múltiplos laços ao imperialismo norte-americano. Tampouco haverá uma resposta das burocracias restauracionistas da China e da Rússia, já que pretendem assimilar-se ao sistema capitalista negociando com o decomposto imperialismo norte-americano.

A escalada bélica que Trump abriu ao bombardear a Venezuela, indefectivelmente, acelera os tempos da luta de classes e são processos históricos que obrigam nossa classe a saltar etapas, ou comprimi-las, ou seja, devem ser tomadas tarefas transicionais na luta pelo poder para não sofrer uma derrota catastrófica. É tarefa do proletariado venezuelano colocar o ramo petrolífero sob controle operário, quebrar o exército, recuperar as armas e organizar a luta por um governo operário, criando destacamentos de vanguarda para construir um partido revolucionário como seção da IV Internacional reconstruída. Devemos, como revolucionários, apoiar os grupos trotskistas da Venezuela que lutam por essa perspectiva e erguer para a região a ocupação de toda empresa ianque, como a Chevron e outras, em uma luta antiimperialista contra todos os governos de turno, sejam eles aliados pró-imperialistas, como os Milei, ou supostos opositores, como Lula.

São os trabalhadores venezuelanos que devem acertar as contas com o governo decomposto de Maduro e as cúpulas militares. É preciso destruir as forças repressivas como a polícia e as forças parapoliciais, que foram as garantidoras do saque e exploração do povo. É preciso desenvolver os embriões de um processo revolucionário para derrotar a ofensiva norte-americana e estar melhor preparados para os futuros objetivos do imperialismo, como pode ser Cuba.

Chamamos os trabalhadores dos EUA a enfrentar Trump, romper com os partidos imperialistas e aliar-se aos trabalhadores da região que lutam contra o imperialismo por uma saída revolucionária, por uma Federação de Repúblicas Socialistas da América Latina e do Caribe.

Propomos uma reunião urgente das tendências trotskistas na região para discutir uma campanha internacional e ações em comum.

 

Segunda, 15 Dezembro 2025 23:00

Ganó Kast, preparemos nuestras fuerzas

La segunda vuelta de elecciones presidencial le dio una amplio respaldo, ganando en todas las regiones del país, al candidato de extrema derecha Jose Kast por sobre la candidata del oficialismo Jeanette Jara (58% vs 42%).

Como toda elección burguesa, el resultado es una expresión distorsionada, de la oscilación política de las masas, en este caso respaldando al candidato pinochetista, cuya familia está directamente ligada a los crímenes y desapariciones durante la dictadura militar.

En su discurso inicial, Kast blandió los típicos slogans de los gobiernos autoritarios de “dios, patria y familia” alternando con el de “orden y progreso”. Vinculando, como ha venido haciendo desde la prensa burguesa hasta los partidos oficialistas, migración a delincuencia insuflando la política xenofóbica.

Ante una numerosa convocatoria de miles en una las comunas de la burguesía y alta pequeñaburguesía -mientras reprimían a manifestantes que repudiaban el triunfo en plaza dignidad- indicó su orientación al fortalecimiento de las fuerzas represivas, Carabineros, PDI y a las fuerzas armadas “que tanto han hecho por el país”, en abierta referencia a su identidad de origen.

“No más paros” fue el mensaje enviado a los trabajadores de la educación y al resto de la clase obrera, que enfrentará con su programa de ajuste fiscal. Señaló que en su gobierno no se tolerarán “barricadas” o ataques a las fuerzas del orden, en clara referencia a que en caso de irrupciones sociales como la semiinsurreción de Octubre del 19, su salida será una represión cruenta, impunidad para represores y persecución a los que luchan.

Pero sabe que esta tarea no le basta con una mayoría en las urnas, ya que el orden que promete al gran capital debe imponerse en la lucha de clases. Y para ello reeditará la política de los “grandes acuerdos” para lo que el actual oficialismo no sólo ya mostró su predisposición sino que fue el artífice de pavimentar el camino de leyes represivas, encarcelar y perseguir a luchadores, implementar la flexibilización laboral, hacer en salvataje a las AFPs, desalojar tomas, etc

Su programa de gobierno se encuentra en elaboración en los escritorios de los capitalistas y agentes del imperialismo.

Se alineará con el gobierno de Trump, seguramente restablecerá relaciones con el genocida Netanyahu, y se alineará con las políticas de la doctrina Monroe 2.0, integrándose técnica y operativamente al ejército yanqui, o apoyando las aventuras militares del imperialismo en la región.

Su régimen de “libertad”, prometió libertad ideológica, pero limpiando las universidades de “grupos ideológicos”; libertad de expresión, pero persiguiendo y encarcelando a la juventud que pinte paredes; libertad de manifestación, pero serán reprimidas “si no respetan a la autoridad”.

Pronto comenzarán a diseñar las “reformas” que apunten a una mayor flexibilidad laboral (adaptabilidad contractual), quitando o modificando la indemnización por despido, revisión de la jornada de 40 horas para incorporar más elementos de flexibilización, pretenderá aumentar la edad jubilatoria entre otras perlas que apuntarán a aumentar la explotación obrera.

El oficialismo actual ya se prepara para ser los voceros de eventuales luchas o “movimientos sociales” que surjan como una expresión de “lucha contra el fascismo”. Algunos agrupamientos de la izquierda centrista ya se disponen a recibir de brazos abiertos en un frente unido a estos elementos burgueses y pequeñoburgueses al servicio del capital.

Pese a la contundencia de los resultados, entre dos candidatos con las mismas propuestas, se profundiza la crisis social que corre por todo el cono sur producto genuino de la descomposición capitalista, y se acentúa con ello la separación de las masas del Estado que harán que procesos de la lucha de clases hagan tambalear el proyecto de estabilizar el régimen de la democracia burguesa. Aquí aplica aquello de que “cuanto más desarrollada está la democracia tanto más cerca se encuentra -en toda divergencia política profunda, peligrosa para la burguesía- del pogromo o de la guerra civil.”(Lenin).

Kast se inscribe en el tipo de gobierno bonapartistas, como el de Milei en Argentinta o Noboa en Ecuador, que fortalecen el aparato represivo, recostándose en el imperialismo, descargan sus ataques sobre el proletariado, para intentar modificar la relación capital trabajo.

El desafío de la hora es preparar las fuerzas de nuestra clase, recuperando los sindicatos, impulsando un gran Congreso de Delegados Obreros, organizando como fuerza auxiliar a la juventud en escuelas y universidades, para impulsar un programa de independencia de clase que enfrente a la burguesía, con los métodos obreros como los paros, huelgas, tomas, marchas, barricadas, golpeando directo en la producción.

La derrota de la coalición gobernante puede dar espacio para el surgimiento de alas populistas ligadas al PC que llevarán a la vía de la conciliación de clases. No puede haber cabida para que se generen nuevas mediaciones, debemos construir un partido revolucionario que agrupe a lo mejor del activismo y la vanguardia obrera y juvenil. Un partido como sección nacional de una dirección internacional de la revolución socialista, la cuarta internacional reconstruida.

Por Marcos Álvarez

 

Este domingo 14 de diciembre se realizará el balotaje electoral, donde se determinará quien compondrá la junta de administradora de los intereses capitalistas.

Ambos candidatos tanto la oficialista Jara (PC- Frente Amplio y ex concertas) y el ultraderechista Kast (representante de partidos pinochetistas), se aprestan bajo distintos matices a administrar los intereses de la burguesía. Ambos candidatos coinciden en el reforzamiento del aparato represivo del estado burgués y la criminalización de la clase obrera. Ambos coinciden en continuar con esta línea de “orden burgués” y reivindican los desalojos y la represión a las tomas por vivienda, solo que se diferencian en los ritmos en que se llevara a cabo, y si se hará mediante el garrote y la zanahoria como lo hace el gobierno de Boric (con la maniobra ante las  elecciones de expropiación parcial que solo significa división y engaño para la toma de San Antonio), o con la línea de respetar los fallos judiciales, lo que significa el garrote directamente como lo anuncia el ultraderechista Kast.

La línea del imperialismo para Latinoamérica es la de reforzar su dominación sobre su patio trasero, mediante una política más agresiva. Como lo vemos en Venezuela, o con los planes de reformas laborales como la que busca imponer Milei en Argentina, que toma la receta del gobierno “progresista del PC- Frente Amplio” para establecer flexibilidad de jornada y acuerdos individuales, o con la burocracia sindical.

Para la burguesía se trata de imponer una relación capital- trabajo para asegurar su pervivencia como clase parasitaria. En ese sentido se inscribe el debate sobre el fin de la “indemnización por años de servicio”, que amaga Kast para añadir aún más flexibilidad concediéndole uno de los anhelos más importantes que ha tenido la patronal. En todo caso, con Piñera las patronales buscaron que se hiciera una reforma a las indemnizaciones pero esto hizo mucho ruido en la clase obrera que lo tiene como una conquista mínima ante el despido arbitrario de los patrones, y que puede convertirse en un factor que incendie la pradera. No es descartable que la burguesía reavive este plan, tomando en cuenta la fragmentación y estatización de los sindicatos que se encuentran atados a la legalidad burguesa, y al accionar traidor de la burocracia, que durante el gobierno actual pactó una tregua con la burguesía para dejar pasar los ataques contra la clase obrera con despidos, flexibilidad, y ajustes.

En este escenario burgués de elecciones llamamos a votar nulo.

Por una salida obrera

Ante la crisis de la vivienda, los despidos, y ataques a las condiciones de la clase obrera y el pueblo, debemos imponer el control obrero por rama de la producción, la escala móvil de salario y de horas de trabajo. Debemos impulsar un congreso obrero con delegados con mandatos y revocables para discutir un plan de lucha ante estos ataques y forjar una salida obrera.

Debemos saldar la crisis de dirección revolucionaria, unificando a la vanguardia para preparar las próximas batallas. Se hace necesaria la construcción del partido de la revolución proletaria mundial, la Cuarta Internacional.

Sexta, 12 Dezembro 2025 19:30

El problema de la vivienda

Por Carlos Reyes

La dominación capitalista en su afán de acumulación y ganancias de riquezas a costa de la superexplotación de la clase trabajadora y el pueblo pobre, es indiferente en torno a las necesidades básicas de las masas oprimidas. Solo a costa de lucha y organización obrera y popular se han podido conquistar mínimos derechos sociales, los que constantemente corren el riesgo de ser arrebatados.

En los países dominados por el imperialismo (semicolonias) la situación es aún más grave. La dependencia económica y el saqueo de las riquezas, garantizada por gobiernos títeres, imposibilitan obtener o sostener en el tiempo mínimos derechos en salud, educación, entre tantos otros.

En la larga lista de carencias que impone el capitalismo, una de las que más duele es la negación al derecho a vivienda.

Históricamente las clases oprimidas han sido abandonadas a su suerte con el tema de disponer de un espacio donde residir. Las privaciones de todo tipo siempre han sido la norma.

Pero en la medida en que el capitalismo surgía y se expandía hacia cada rincón del planeta esta situación se exacerbo. Los centros urbanos crecieron como nunca antes, a costa de la explosión demográfica que produjo la presionada migración campo-ciudad, única forma para garantizar la dominación capitalista sobre la clase obrera y el pueblo pobre.

De este modo la burguesía impuso una configuración de las ciudades acorde a un diseño clasista, segregador y físicamente muy limitado, del que también sacan jugosas ganancias los capitales dueños de constructoras e inmobiliarias, quienes en la práctica controlan la edificación de las llamadas viviendas “sociales”.

Al dejar esta problemática al mercado, el estado burgués jamás pudo y podrá dar solución al derecho a techo. Siempre pondrá en primer lugar la propiedad privada ante las “soluciones habitacionales”.

Chile no ha sido la excepción a esta realidad. Los trabajadores hemos tenido que luchar constantemente por conquistar un sitio donde vivir.

A mediados de la década del 50’ del siglo pasado comenzaron una serie de tomas en las periferias de las ciudades que decantaron en grandes poblaciones. Se debió enfrentar al estado y sus fuerzas represivas para imponer el derecho a casa.

Posteriormente se establecieron desde los gobiernos de turno, escuálidas políticas públicas sobre la vivienda; en donde reina la especulación por parte de los propietarios de terrenos y la banca se enriquece a costa de endeudar de por vida a las familias de escasos recursos.

A partir de ese contexto han surgido múltiples organizaciones de pobladores que se organizan en torno a la demanda habitacional. Algunas de ellas solo con el afán de escalar en puestos de la institucionalidad burguesa, como lo es actualmente “UKAMAU”, y otras ubicándose desde una izquierda critica al modelo, pero en una lógica de presión al régimen que a larga altera muy poco la desidia del régimen en torno a esta materia.

 

La democracia burguesa al servicio de la propiedad privada y el capital inmobiliario.

 

La demanda de la “casa propia” siempre ha sido un factor de organización y lucha contra el estado y la propiedad privada.  Desde el nacimiento de históricas poblaciones con las tomas, las protestas contra la paupérrima infraestructura de las viviendas “sociales” (“casas Copeva” “casas chubi”) y el surgimiento de comités de allegados y agrupaciones de deudores habitacionales, hasta hoy se ha mantenido una continuidad organizacional en torno a esta problemática.

Los muy escasos avances en esta materia solo han sido fruto de la lucha de los cientos de organizaciones que se desenvuelve en este plano de la lucha contra el capitalismo. Pero es insuficiente.         La crítica situación que afecta a miles de familias trabajadores sin hogar nos obliga a desconfiar de los gobiernos y sus migajas.

Modestamente afirmamos que el derecho a vivienda se debe conquistar desde la clase obrera y sus sindicatos. Golpeando donde más le duele al capital, en sus industrias, faenas y servicios. Ejerciendo el control de los trabajadores sobre la patronal, la producción y la administración. De esa manera se podrá instalar e imponer la demanda hasta el final.

Al gobierno Boric no le ha temblado la mano a la hora de desalojar y reprimir con fuerza decenas de tomas, dejando a cientos de familias en la calle (toma “Dignidad”, “Cerro 18”, etc.).

Un caso dramático es el de la toma de San Antonio. Mas 4500 de familias trabajadoras se han enfrentado a meses de estigmatización y de amenazas de desalojos que se concretarían en enero del 2026.  Ante la potencial crisis humanitaria que produciría tal situación, el ministro de vivienda salió a poner paños fríos anunciando una falsa “expropiación” y un programa de construcción a largo plazo.

No debemos confiar en las instituciones del estado ni en las organizaciones que nos hacen sembrar esperanza en ellas.

Se debe expropiar esos terrenos y el de todas las tomas existentes sin indemnización y su reconstrucción y mejoras deben ser bajo control de las organizaciones obreras y populares. Todo esto en coordinación con los sindicatos de la construcción e industrias afines que deberán poner a disposición mano de obra pagada por sus patronales y también expropiar los materiales necesarios para las obras

Debemos imponer a la burocracia sindical un congreso de delegados de base que defina un plan de lucha para alcanzar una solución habitacional definitiva para todos los trabajadores.

En ese congreso se deberá desde señalar los métodos de cómo enfrentar la represión en los desalojos hasta pensar la planificación de los nuevos y mayores barrios obreros que se construirán sobre las ruinas del régimen burgués.

Sábado 13 de dezembro, 14h. Brasil.

Solicitar link no privado.

Enfrentemos a agressão imperialista de Trump e seus fantoches com os métodos da classe trabalhadora.
Por uma federação de Repúblicas Socialistas da América.

Terça, 18 Novembro 2025 21:07

Primera Vuelta de la Derecha

Las elecciones del pasado 16 de noviembre dieron un amplio respaldo al conjunto de los partidos de derecha y de extrema derecha llegando a obtener de conjunto más del 50% de los sufragios (Republicanos, Nacional Libertarios y ChileVamos).

Pese a obtener la primera mayoría (con un 27%) la candidata del oficialismo obtuvo un resultado que no le permitiría remontar en una segunda vuelta presidencial.

Se repite el escenario de votación de segunda vuelta presidencial del 2021 que enfrentó a Boric con Kast (hoy Jara con Kast), que terminó dando el voto al actual gobierno pretendiendo expresar un “programa de transformaciones” que daría respuestas al “estallido social del 2019”, en su enfrentamiento al “fascismo”.

Ya en aquella votación de voto voluntario fueron a votar poco más de la mitad del padrón, en una expresión de la separación de las masas con el Estado. Hoy, pese a que Jara proviene del PC, es muy difícil “vender” su figura como la de una adalid de lucha contra el fascismo. No sólo por batir el record de “volteretas” políticas que ostenta el presidente, sino por tratar de renegar una y otra vez del mote de “comunista” presentándose como una genuina “socialdemócrata”, representante de un escudo protector de la “república democrática”.

Ese desgaste del efecto de la opción del “mal menor” es cosecha directa de las políticas represivas, antiobreras y de maquillaje institucional que fueron la tónica del actual gobierno. Esto sin contar que la evidente disputa de cargos y fondos que implica la disputa del “botín del Estado” dejó al descubierto su “espíritu republicano” en decenas de casos de corruptelas.

Persecución y encarcelamiento de activistas sociales; represión de luchas obreras y estudiantiles; batería de elecciones burguesas (constituyentes) y leyes reformistas para imponer políticas reaccionarias (salvataje AFP, flexibilización laboral); impunidad para policías y militares; ajustes presupuestarios por vía administrativa; cooptación estatal de “movimientos sociales”; entre muchas medidas que pintan el cuerpo un gobierno que desenvolvió la política de reacción de la burguesía para intentar restablecer el sistema de dominación del capital imperialista luego que fuera cuestionado por la semiinsurrección espontánea del 19.

Pese a estas políticas de cooptación y represión (sumemos el efecto reaccionario de intervención estatal en la Pandemia) no lograron imponer una derrota categórica a la clase trabajadora, aunque sí lograron contener y desviar hasta desvirtuar todo proceso de lucha y organización.

Entendemos las elecciones burguesas como una expresión distorsionada de las relaciones entre las clases. Tanto el resultado favorable a las fuerzas burguesas más reaccionarias, así como las expresiones más “anticasta” “pro-clasemedia” de la tercera fuerza (Parisi), igualmente reaccionarias, no son una cheque en blanco que permita al gran capital arrasar con ajuste y represión. Eso es algo que lo resolverá la lucha de clases y no el escenario electoral para renovar el personal que administre los negocios capitalistas.

Figuras como Kast o Parisi, representan los sectores más parásitos de esa burguesía rentística del capital financiero. Las políticas que impondrán, distintas en matiz de las de un Boric o una Jara, serán las que la burguesía está ensayando en distintos países como Grecia o Francia, de mayor flexibilidad laboral, ajuste fiscal, aumento de la edad jubilatoria, etc. Así como Milei, el más disciplinado de los discípulos del imperialismo en la región, intentarán un mayor alineamiento con la ofensiva del capital en medio de su descomposición, no sin enfrentar procesos de lucha y organización.

Lamentablemente organizaciones que se llaman revolucionarias aún no sacan lecciones de su apoyo a Boric en las elecciones pasadas, como también es lamentable la adaptación del centrismo al régimen buscando “enfrentar a la derecha” desviviéndose por empatizar con la “opinión pública”.

La fragmentación y atomización de las filas obreras, y el accionar de la burocracia sindical, sus políticas estatistas, etc., son uno de los escollos primordiales para superar. Se vuelve necesario que la vanguardia se prepare con un programa revolucionario para levantar una dirección revolucionaria internacional, que apunte a organizar a nuestra clase y armarla con un programa de transición que nos coloque en el umbral del poder, en lucha por la revolución socialista.

Quinta, 13 Novembro 2025 22:08

La Democracia para Ricos renueva su personal

Este domingo 16 de noviembre se realizarán las elecciones para presidenciales y parlamentarias.

Una farsa de la democracia para ricos donde periódicamente engañan a la clase obrera y al pueblo con promesas de una vida mejor, en medio de un descarnado nivel de decadencia del sistema capitalista y del régimen semicolonial.

Vemos a los candidatos ofreciendo balas y cárcel, compitiendo en quien es más “paco”, quien no dudará en usar la fuerza militar, y ser el/la mejor garante de los negocios capitalistas.

Todo el arco de los partidos del régimen burgués, desde el oficialismo PC-Frente Amplio hasta la ultraderecha, han aprobado todas las leyes represivas como, la ley “gatillo fácil” (Naín- Retamal); militarización de la Araucanía; impunidad para policías y militares responsables de asesinatos en la semiinsurrección de Octubre del 19; encubrimiento del aparato judicial y policial de la desaparición forzada de Julia Chuñil; persecución , procesamiento y encarcelamiento a luchadores sociales, mapuches etc. No sólo coinciden en fortalecer el aparato represivo, y que policías y militares tengan mayor incidencia en el control interno, sino que todos se declararon a favor del desalojo dictado por la corrupta y descompuesta justicia burguesa, de la toma de San Antonio para dejar en la calle a más de 10 mil familias, tirando abajo sus viviendas, como ya lo hicieron en la toma 17 de Mayo, en Quilpué, la Florida, etc. Saben que en lo sucesivo pueden tener mayor resistencia a sus atropellos por eso el “demócrata progresista” gobierno de Boric pretende imponer los estados excepción vía decreto, saltándose el congreso, mostrando el carácter bonapartista sui generis de la democracia semicolonial. Todo esto con el afán de mantener y consolidar el auspicio del imperialismo que busca recuperar su rol como gendarme del mundo, ante su declive histórico, profundizando la sumisión de las burguesías cipayas en Latinoamérica, como lo vemos en el caso de Milei en Argentina, o asesinando arbitrariamente en el mar Caribe amenazando con eventuales invasiones militares.

La mayoría de los candidatos coinciden en realizar “ajustes presupuestario”, como dicta la línea de la burguesía. Ajustes que no se dirigirán a tocar el botín del Estado que se disputan políticos burgueses y pequeñoburgueses, sino que ira a golpear sobre los trabajadores de la salud, la educación y trabajadores públicos en general. Su línea de ataque es contra la clase obrera, vía despidos, flexibilidad laboral, ataques a los sindicatos, etc.

Ya comenzaron imponiendo el descuento de los días caídos a los paros de profesores, o la tipificación de cientos de empresas como “estratégicas” para negar el derecho a huelga, o las decenas de proyectos para eliminar la indemnización por despido. Como muestra la candidata del oficialismo Jeannette Jara se ufana del “gran logro como ministra”, que es el de haber logrado para el empresariado un abanico flexibilizador con las ley de 40h, o también con el fortalecimiento del robo de las AFP's.

Tampoco es una alternativa para la clase obrera el dirigismo del estado burgués en la economía que propone Artés ( PC-AP), una fórmula de colaboración de clases del estalinismo, con tintes de nacionalismo reaccionario, que nada tiene que ver con la lucha por el socialismo.

IMPULSEMOS LA LUCHA POR EL CONTROL OBRERO EN LA PRODUCCIÓN.

Lamentablemente el centrismo que se presenta en algunas posiciones parlamentarias en estas elecciones, se desvive por obtener una banca o consolidar una “figura pública”, viene difuminando cualquier atisbo de programa revolucionario en una serie de eslóganes para mejor caer en la opinión pública, adaptándose al “sentido común” de las “prioridades”.

La farsa de las elecciones en la democracia para ricos encubre la dictadura del capital para la explotación de la clase obrera. Debemos develar a los ojos de nuestra clase su carácter pérfido y nefasto. Es prioritario organizar a nuestra clase en particular en los sindicatos, luchando por la independencia de éstos de la patronal y su estado, ya que  es en la producción donde reside el poder de la burguesía y donde el proletariado debe arrebatárselo. El activismo y los sectores de vanguardia de nuestra clase debemos luchar por poner en pie una dirección revolucionaria que impulse en los sindicatos un programa de transición que plantee imponer el control obrero de la producción, determinando la escala móvil de horas de trabajo y escala móvil de salarios, entre otras reivindicaciones, preparando la injerencia del estado obrero en la sociedad capitalista. Una dirección revolucionaria que luche por desarrollar las tareas preparatorias para la destrucción del estado burgués y la dictadura del capital, impulsando la lucha por la dictadura del proletariado.

En estas elecciones llamamos a votar nulo para presidenciales y parlamentarias y preparar la lucha para enfrentar los ataques que se vienen, e imponer un gobierno obrero.

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