sexta-feira 9 outubro , 2026 | 10:13

Detengamos el genocidio con la fuerza de nuestra clase

9 outubro, 2026

Se han convocado distintas acciones y movilizaciones en apoyo al pueblo Palestino y contra el genocidio que lleva a cabo el enclave israelí.

El “cese al fuego” de octubre del año pasado sólo bajó la intensidad del accionar genocida contra la población gazatíe, mientras los asesinatos, vejaciones, y humillaciones llevadas a cabo por los sionistas continúa y se extiende a la población palestina en Cisjordania, mediante el asedio constante y el accionar criminal de los colonos respaldados por el ejército israelí. Su rol de enclave en la región lo sigue profundizando con la invasión del sur del Líbano y los bombardeos sobre Siria.

El imperialismo norteamericano, principal sostenedor del enclave intenta revertir su pérdida de hegemonía recurriendo a su poderío militar, como uno de sus últimos recursos ante la imposibilidad de imponer su poderío económico y en la necesidad de recrear un nuevo equilibrio inestable, lo que no ha conseguido como se puede ver en Ormuz. Del mismo modo lleva a cabo una política agresiva en Latinoamérica, donde busca recrear la doctrina Monroe, ahora Donroe, para reforzar su dominio en lo que considera su patio trasero. A lo que los gobiernos cipayos de la región se integran genuflexus en el llamado “escudo de las américas”.

Todas estas acciones no son más que expresión de la decadencia del imperialismo y su hegemonía, y ha abierto una crisis política interna que no sólo puede expresarse en las próximas elecciones de noviembre, sino que puede profundizar las acciones de masas que vienen generando enormes movilizaciones contra el gobierno. La podredumbre de la clase capitalista, que en su afán de sostener este sistema y sus Estados o semi Estados está dispuesta a llevarnos a la guerra y a mayores penurias, para defender sus intereses de clase.

Nos pronunciamos por el triunfo del pueblo iraní y la derrota del ejército yanki en esta guerra, pero no defendemos el régimen brutal teocrático que fue impuesto por los ayatolas luego de la derrota del proletariado en la revolución iraní. El gobierno venía siendo puesto en jaque por las masas con las enormes movilizaciones de los últimos meses, resistiendo a la salvaje represión y persecuciones. Trump y Netanyahu quisieron arrancarles la lucha a las masas y utilizarlas como base de maniobra para una ruptura del régimen en base a sus intereses. El fracaso de esta intentona muestra la potencialidad del proletariado iraní y pone en primer plano sus tareas. Sostenemos que la derrota del imperialismo en Irán debe ser con la clase obrera a la cabeza de esa lucha antimperialista, que eche al gobierno de los ayatolas. Es necesario que el proletariado petrolero tome el control del estrecho de Ormuz y abra una situación revolucionaria en la región, que prepare a una vanguardia obrera que levante la bandera de la destrucción del enclave de Israel y de los gobiernos que apoyan a EE. UU. hacia una Federación de Repúblicas Socialistas de Medio Oriente y el Magreb.

Esta tarea es imposible de realizar si no se desarrolla una solidaridad activa internacional para enfrentar al imperialismo y sus aliados. El proletariado norteamericano que viene enfrentando al gobierno de Trump y a su brazo paramilitar ICE, tiene que dar un paso más frenando la maquinaria bélica. Los trabajadores de la UE tienen que expulsar a EE. UU. de las bases militares que tienen en la región, enfrentar a sus gobiernos que fueron parte del genocidio en Gaza.

La juventud europea, en Francia, España, Bélgica, etc, viene dando importantes batallas contra las políticas de austeridad, represión y alistamiento para más masacres guerreristas. Ante los roces del imperialismo europeo con EEUU surgen las voces críticas y a la vez edulcoradoras del genocidio en Palestina, pretendiendo impulsar un maquillaje del régimen sionista criticando a Natanyahu y blandiendo la nefasta política de “dos estados”. La acción de la clase obrera y la juventud debe enfrentar a estos gobiernos y seguir el camino de la clase obrera italiana, que paralizó puertos y ciudades, orientándonos a paralizar la maquinaria bélica.

Ante las consecuencias para nuestra clase se torna urgente reagrupar a la vanguardia detrás de un programa revolucionario y poder intervenir en la situación internacional como dirección revolucionaria que aspira a que emerja una nueva generación que retome las tareas históricas de construir el partido mundial de la revolución socialista, que en esta época es la reconstrucción de la IV Internacional.

Apoyemos a la resistencia

Detengamos el genocidio con la fuerza de nuestra clase

Enfrentemos al imperialismo y a sus gobiernos serviles

Fuera el imperialismo de Medio Oriente y América Latina

Por la destrucción del Enclave de Israel

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