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Miércoles, 20 Mayo 2026 18:47

¡Abajo Paz!

Por un gobierno obrero. Por una revolución obrera y socialista

Bolivia lleva años sumida en una profunda crisis social y política que viene desarrollándose con los gobiernos previos, como el último de Luis Arce (MAS-IPSP). A mediados de mayo la situación pegó un salto en su radicalidad. A 6 meses de haber ganado las elecciones, el gobierno de Rodrigo Paz Pereira (del Partido Demócrata Cristiano) lanzó un paquete de medidas de ajuste pedidas por el FMI. Este paquete de reformas apunta a favorecer la inversión de capitales para la exploración del litio, donde entran en disputa capitales yankis, rusos y chinos. Todo en medio de una profunda crisis estructural debido a la transformación de los mercados energéticos de los últimos años, acelerada por la guerra en Irán, que ha dejado al capitalismo boliviano sin un rol claro en el mercado mundial. Entre las medidas implementadas se impusieron un gasolinazo, privatizaciones, lo que se conoce como la “ley Marinkovic” (de conversión de la pequeña propiedad en mediana propiedad), la desfinanciación a la educación y la salud y un recorte de impuestos para los ricos. El aumento en la inflación y la pérdida de las reservas de gas llevó a que distintas organizaciones de trabajadores, campesinos e indígenas se volcaran a las calles. Los bloqueos y marchas multitudinarias, que buscan el asedio de la ciudad de La Paz, exigen la renuncia del presidente y la caída del plan del FMI.

El gobierno está respondiendo con represión, que ya se cobró la vida de al menos 4 compañeros. Pero a pesar de esto, los luchadores han logrado en varios lugares hacer retroceder a la policía. La debilidad del gobierno de Paz, que ha intentado negociar sectorialmente, le impide frenar una situación que se está tornado prerrevolucionaria. Producto de la crisis política de las mediaciones, como el caso de los grupos que influencia Evo Morales, no logra encontrar quién contenga el desarrollo radicalizado de las masas. Los grandes empresarios y sectores políticos están pidiendo que se dicte el estado de sitio y que intervengan las fuerzas armadas.

Es evidente que la situación general ya pasó el estadio de demandas sectoriales, ya que para conseguir esas demandas habrá que ir a una lucha por el poder, derrotar a este gobierno y destruir al Estado boliviano. No se debe confiar en ninguna variante burguesa o pequeñoburguesa, que son cómplices de la situación de crisis que han sumido a los trabajadores, campesinos e indígenas.

Por eso es muy importante que la COB llame a un Congreso de delegados de base donde participen representantes de todos los bloqueos. Ahí se deben preparar las condiciones de una huelga general insurreccional que plantee la ocupación de las minas, refinerías y destilerías para ponerlas bajo control obrero; preparar la autodefensa para derrotar al ejército y disolver a la policía; organizar las tareas logísticas para garantizar la circulación de mercancías para las poblaciones; tirar abajo a Paz e imponer un gobierno obrero.

Los revolucionarios debemos intervenir en esta situación, no sólo participando de las medidas de acción, sino con el norte de construir un partido revolucionario que sea la memoria histórica del proletariado boliviano. Este proletariado tiene grandes hitos en su historia y hay que darle continuidad programática a las tareas que se supo plantear en el marco de esta época. Es imperioso derrotar al imperialismo y el “Escudo de las Americas” con sus gobiernos títeres, para abrir un proceso revolucionario en la región por una Federación de Repúblicas Socialistas de America.

Martes, 19 Mayo 2026 15:30

¡ABAJO LA CONDENA A ZÉ MARIA!  

 

El 27 de abril, el presidente del PSTU, Zé Maria de Almeida, fue condenado a dos años por la justicia burguesa. Su delito: denunciar el genocidio del pueblo palestino en la Franja de Gaza, que ahora se extiende al sur del Líbano, en la implementación del proyecto expansionista y colonialista israelí, ejemplo claro de la política más agresiva del imperialismo, llevada a cabo por Trump, en la búsqueda de recuperar su hegemonía frente al avance de la influencia de China. Esta política guerrerista no se manifiesta meramente en el plano de las relaciones interestatales, sino, sobre todo, en las entrañas de la lucha de clases y en el seno de los Estados burgueses, y la condena de Zé Maria es la expresión de ello.

El genocidio del pueblo palestino forma parte de la política del imperialismo para todo Medio Oriente, que da carta blanca a Israel para seguir adelante con su proyecto del «Gran Israel», garantizando así los intereses imperialistas en la región. De este modo, cualquier crítica al genocidio de los palestinos termina oponiéndose a los intereses económicos de los grandes monopolios capitalistas, intereses que se organizan en consorcios para explotar las riquezas naturales, las materias primas y a los trabajadores en la región de Oriente Medio.

Es un hecho que, a medida que se agrava la crisis del sistema capitalista, las disputas entre burguesías y entre Estados se intensifican y el guerrerismo se convierte en la salida imperialista; ante esto, el pueblo palestino no será libre bajo la opresión y la represión de ningún Estado burgués. No estará libre del yugo de los intereses de las burguesías árabes ni de los imperialistas. No será libre sometida a los grilletes del trabajo asalariado, con la subyugación de su fuerza de trabajo, subordinada a las escasas migajas arrojadas al suelo para su degradada supervivencia. La libertad del pueblo palestino, al igual que la de las masas árabes, está directamente condicionada a la transformación de la situación actual en un levantamiento revolucionario en la región, que prepare una vanguardia obrera bajo la bandera de la destrucción del enclave de Israel y de los gobiernos que apoyan a EE. UU., hasta una Federación de Repúblicas Socialistas de Oriente Medio y el Magreb.

En este contexto, ofrecemos nuestra total solidaridad al compañero Zé Maria. ¡Repudiamos cualquier intento de silenciar a quienes denuncian y luchan contra los ataques y masacres que sufren los pueblos y los trabajadores en todo el mundo!

La lucha por su absolución, al igual que cualquier lucha antiimperialista, solo es posible en el marco de la lucha de clases. Que las centrales sindicales y los sindicatos asuman la tarea de organizar a los trabajadores, poniendo en la agenda la democracia obrera bajo el principio de la independencia de clase, recurriendo a los métodos históricos de lucha, como la huelga, los piquetes y las ocupaciones —que interfieren directamente en el punto neurálgico del régimen capitalista: la producción—, en contraposición a los métodos adaptados a la democracia burguesa: los actos aislados, las mociones de repudio, las peticiones, los llamamientos al parlamento y al poder judicial.

 

¡Por la anulación de la condena del compañero Zé Maria!

 

¡Por la unidad internacionalista de los trabajadores!

 

¡Por la derrota del imperialismo!

 

¡Por la destrucción del enclave israelí!

 

¡Por la victoria del pueblo palestino!

Lunes, 18 Mayo 2026 16:44

O SOCIALISTA nº126

Lunes, 18 Mayo 2026 16:42

O SOCIALISTA nº125

Lunes, 18 Mayo 2026 16:38

O SOCIALISTA nº124

Lunes, 18 Mayo 2026 16:23

ABAIXO A CONDENAÇÃO DE ZÉ MARIA!

No dia vinte e sete de abril, o presidente do PSTU, Zé Maria de Almeida, foi condenado a dois anos pela justiça burguesa. Seu crime: denunciar o genocídio do povo palestino na Faixa de Gaza, que agora se estende ao Sul do Líbano, na implementação do projeto expansionista e colonialista israelense, exemplo cabal da política mais agressiva do imperialismo, levada a cabo por Trump, na busca por recuperar sua hegemonia frente ao avanço da influência da China. Essa política belicista não se manifesta meramente no plano das relações interestatais, mas, sobretudo, nas entranhas da luta de classes e no seio dos Estados burgueses, e a condenação de Zé Maria é a expressão disso.

O genocídio do povo palestino faz parte da política do imperialismo para todo o Oriente Médio, que dá carta branca para Israel avançar com seu projeto da “Grande Israel”, garantindo os interesses imperialistas na região. Desta feita, qualquer crítica ao genocídio dos palestinos acaba se contrapondo aos interesses econômicos dos grandes monopólios capitalistas, interesses esses organizados em consórcio para explorar as riquezas naturais, as matérias-primas e os trabalhadores na região do Oriente Médio.

É fato que, com o cada vez maior aprofundamento da crise do sistema capitalista, as disputas inter burguesas e interestatais se acirram e o belicismo passa a ser a saída imperialista; em vista disso, o povo palestino não estará livre debaixo da opressão e repressão de nenhum Estado burguês. Não estará livre do açoite dos interesses das burguesias árabes nem dos imperialistas. Não estará livre submetido aos grilhões do trabalho assalariado, no estrangulamento de sua força de trabalho, subordinado às reduzidas migalhas jogadas ao chão para sua degradada sobrevivência. A liberdade do povo palestino, assim como das massas árabes, está diretamente condicionada a transformação da situação atual em um levante revolucionário na região, que prepare uma vanguarda operária sob a bandeira da destruição do enclave de Israel e dos governos que apoiam os EUA até uma Federação de Repúblicas Socialistas do Oriente Médio e Magreb.

Nesse cenário, oferecemos nossa total solidariedade ao companheiro Zé Maria. Repudiamos quaisquer tentativas de silenciamento dos que denunciam e lutam contra os ataques e massacres sofridos pelos povos e trabalhadores ao redor do mundo!

A luta por sua absolvição, assim como qualquer luta anti imperialista só é possível nos marcos da luta de classes. Que as centrais sindicais e os sindicatos assumam a tarefa de organizar os trabalhadores, colocando na ordem do dia a democracia operária sob o princípio da independência de classe, lançando mão dos métodos históricos de luta, como a greve, piquetes e ocupações - que interferem diretamente no ponto nevrálgico do regime capitalista: a produção - à revelia dos métodos adaptados à democracia burguesa: os atos isolados, as moções de repúdio, os abaixo-assinados, os apelos ao parlamento e ao judiciário. 

Pela derrubada da condenação do companheiro Zé Maria!

Pela unidade internacionalista dos trabalhadores!

Pela derrota do imperialismo!

Pela destruição do enclave israelense!

Pela vitória do povo palestino!

Domingo, 03 Mayo 2026 22:11

Periódico El Nuevo Curso #41

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Miércoles, 29 Abril 2026 06:56

Por Un Congreso Educativo de Lucha

Derrotemos el plan de Kast

El gobierno prepara un ataque en regla contra los trabajadores y la juventud. Mediante el proyecto de ley miscelánea o de reconstrucción, busca transferir parte de la renta nacional a las arcas capitalistas para que los ricos se hagan más ricos y los pobres más pobres.
Esta pretendida medida de “emergencia” que ya comenzó a descargarse con el aumento de los combustibles prontamente se verá reflejada en el costo de vida de las familias trabajadoras.
Es lo que exige la política de alineamiento profundo al imperialismo en descomposición, mientras éste descarga sus bombas sobre escuelas y hospitales en países oprimidos como Irán o el Líbano junto a su enclave de ocupación y genocidio Israel, con quien el gobierno de Kast restableció sendas relaciones comerciales y diplomáticas.
Para que este ataque pase, debe golpear también sobre la juventud, que tiene la característica de salir a la lucha. Por ello, ya con la institucionalidad burguesa, está en aprobación la ley “escuelas protegidas” que es un intento de atacar la organización y lucha del movimiento secundario, estableciendo una política de persecución, vigilancia y expulsión, junto a un ataque a los métodos de lucha como la paralización de actividades como el paro o la toma, algo que nos solo apunta contra los estudiantes sino contra los trabajadores de la educación de conjunto. Este proyecto es continuidad de las políticas aplicadas por el gobierno de Boric con la aplicación de los RICE, que lograron record de expulsiones y cancelaciones de matrículas estudiantil, así como de la ley antitoma que permite el desalojo de escuelas, universidades y poblaciones.
También ataca a los estudiantes de las universidades, congelando la expansión de la gratuidad en el proyecto de ley, intentando elitizar aún más las mismas bloqueando o disminuyendo el acceso a los hijos de la clase trabajadora. A esto hay que sumarle el congelamiento de fondos, la eliminación de becas, programas de estudio, etc. La crisis que viven muchas universidades que golpean sobre trabajadores a contrata y honorarios, con planteles reducidos o sueldos impagos, se expandirá con las políticas de este gobierno.
Ya circula un borrador de ajuste donde llegan hasta quitarle la alimentación de jóvenes y niños que hoy por hoy muchas familias dependen de ello.
La juventud secundaria ya comenzó en varios liceos a levantar tomas y realizar paros. En las universidades también se han dado procesos de asambleas, y ya el gobierno montó un show mediático con el fin de criminalizar la protesta estudiantil ante una minifuna a la ministra Yanaconao.
Uno de los peores escollos que tenemos es la burocracia sindical y estudiantil. Desde las federaciones agrupaciones del FA y del las JJCC, pretenden posar de luchadores y ganarse un lugar desde donde poder llevar las luchas a los pasillos ministeriales que tanto les gusta, y desde donde sus orgánicas, utilizando el aparato burocrático militar del estado, desataron la represión contra los que luchan. Es necesario sacar las lecciones del rol de estas direcciones que, al igual que los Jackson, los Vallejos o los Boric, fueron la correa de transmisión de las políticas de la burguesía para liquidar el movimiento estudiantil, y que junto a la burocracia sindical conciliadora de la CUT impidiera su confluencia con la clase obrera para que se ponga a la cabeza.
Es necesario que levantemos organización impulsando un Congreso Educativo de Lucha, convocado desde los sindicatos de la educación, recuperando los centros y federaciones expulsando a la burocracia y organizando a la juventud como el batallón auxiliar en esta pelea.

1 de mayo

En el mundo se sigue desarrollando una etapa que hemos denominado de descomposición del imperialismo y procesos de asimilación de los ex Estados obreros. Asistimos a una nueva guerra del imperialismo norteamericano en alianza con el enclave de Israel, esta vez contra Irán. Defendemos a la nación oprimida y sostenemos que la derrota del imperialismo en Irán debe ser con la clase obrera a la cabeza de una lucha antiimperialista, que implica indefectiblemente la tarea de echar al gobierno teocrático y reaccionario de los ayatolas iraníes.

El imperialismo norteamericano, la actual dirección de esta fase del capitalismo imperialista, intenta revertir su pérdida de hegemonía recurriendo a su poderío militar, como uno de sus últimos recursos ante la imposibilidad de imponer su poderío económico y en la necesidad de recrear un nuevo equilibrio inestable. Este retroceso en la guerra contra Irán, aunque coyuntural, no es un problema menor, ya que lo debilita frente a las otras potencias y a nivel interno le ha generado una crisis política que no sólo puede expresarse en las próximas elecciones de noviembre, sino que puede profundizar las acciones de masas que vienen generando enormes movilizaciones contra el gobierno.

Tenemos que frenar las políticas guerreristas del imperialismo en todo el mundo:  por el triunfo de las masas iraníes contra EEUU y el enclave israelí; por que en Medio Oriente triunfe la resistencia palestina y destruya al enclave israelí y a todas las direcciones contrarrevolucionarias; para que el proletariado ucraniano y ruso enfrenten a sus gobiernos y desarrollen una guerra revolucionaria para derrotar el proceso de asimilación en curso; para que el proletariado chino sea parte de las luchas del proletariado mundial y enfrente el proceso de asimilación del ex Estado obrero. Desarrollemos una lucha antimperialista contra el imperialismo norteamericano en nuestra región y el avance de su política reaccionaria para Cuba.

Los trabajadores del todo el mundo debemos enfrentar esta situación mundial con la fuerza de nuestra clase para destruir este sistema capitalista que sólo nos garantiza super explotación y una vida miserable.

El sistema capitalista expresa una crisis histórica en su organización de las relaciones sociales de producción y sus formas de dominación. La economía mundial se encamina a una recesión con elementos de depresión, con crisis de deuda y procesos inflacionarios en gran parte del planeta.

Este 1º de mayo reafirmamos nuestra historia como clase y levantamos con firmeza las banderas de la Comuna de París, de la Revolución Rusa, de los mártires de Chicago y de los dirigentes obreros que murieron o fueron asesinados enfrentando a este sistema capitalista. Por eso a 140 años de aquel 1° de mayo en el que la burguesía norteamericana asesinaba a los mártires de Chicago es central retomar las tareas de los revolucionarios en la pelea contra el capitalismo y sus instituciones, especialmente los Estados nacionales. Luchamos por la destrucción del Estado burgués y nos apoyamos en la experiencia de la Revolución Rusa y su sistema soviético.

Recuperar las banderas del internacionalismo pone como tarea central la reconstrucción de la IV Internacional, para dotar de una dirección revolucionario a este proceso histórico, para regenerar una vanguardia obrera que pueda dar una perspectiva marxista al proletariado mundial. Sostenemos la necesidad de llamar a una Conferencia internacional de las corrientes trotskistas que aun reivindican la dictadura del proletariado para discutir las tareas ante la situación mundial.

Para los trabajadores latinoamericanos, la tarea es tirar de forma revolucionaria a nuestros gobiernos y el imperialismo norteamericano. Y que esto aporte para comenzar un proceso antimperialista en América Latina que barra con los gobiernos bonapartistas sui generis y abra camino, mediante la revolución obrera y socialista, a la Federación de Repúblicas Socialistas de América.

Por la unidad internacionalista de los trabajadores. Por la derrota del imperialismo

Por el triunfo de las masas iraníes y la expulsión del imperialismo de la región.

¡Por la derrota del enclave de Israel y el triunfo de la resistencia Palestina!

¡Viva la lucha de la clase obrera mundial! ¡Viva la IV Internacional!

Hay que arrasar con el capitalismo a nivel mundial

El retroceso de Trump, luego de amenazar con destruir una civilización entera en la guerra contra Irán, ha puesto en evidencia una vez más la debilidad del decadente imperialismo. También quedó manifiesta la desesperación de Israel, que atacó el Líbano después de haberse acordado la tregua, dado que el cese al fuego perjudicaba sus intenciones de hacerse con parte de ese país.

El imperialismo norteamericano, la actual dirección de esta fase del capitalismo imperialista, intenta revertir su pérdida de hegemonía recurriendo a su poderío militar, como uno de sus últimos recursos ante la imposibilidad de imponer su poderío económico y en la necesidad de recrear un nuevo equilibrio inestable. Este retroceso, aunque coyuntural, no es un problema menor, ya que lo debilita frente a las otras potencias y a nivel interno le ha generado una crisis política que no sólo puede expresarse en las próximas elecciones de noviembre, sino que puede profundizar las acciones de masas que vienen generando enormes movilizaciones contra el gobierno.

Pero ni siquiera ese poderío militar ha podido doblegar a Irán, que respondió con algunos ataques para desestabilizar a los aliados de EE. UU. en la región, centralmente a los países del golfo pero también a Israel, mostrando las debilidades de su supuestamente inexpugnable sistema de defensa antimisiles. Sin dudas, lo que más daño le generó al imperialismo y a la economía mundial en su conjunto fue el cierre del estrecho de Ormuz, provocando un aumento del precio del petróleo y una aceleración de la inflación a nivel mundial.

Este elemento muestra la podredumbre de la clase capitalista, que en su afán de sostener este sistema y sus Estados o semi Estados está dispuesta a llevarnos a la guerra y a mayores penurias, para defender sus intereses de clase. Nos pronunciamos por el triunfo del pueblo iraní y al derroto del ejército yanki en esta guerra, pero no defendemos el régimen brutal teocrático que fue impuesto por los ayatolas luego de la derrota del proletariado en la revolución iraní.  El gobierno venía siendo puesto en jaque por las masas con las enormes movilizaciones de los últimos meses, resistiendo a la salvaje represión y persecuciones. Trump y Netanyahu quisieron arrancarles la lucha a las masas y utilizarlas como base de maniobra para una ruptura del régimen en base a sus intereses. El fracaso de esta intentona muestra la potencialidad del proletariado iraní y pone en primer plano sus tareas. Sostenemos que la derrota del imperialismo en Irán debe ser con la clase obrera a la cabeza de esa lucha antimperialista, que eche al gobierno de los ayatolas. Es necesario que el proletariado petrolero tome el control del estrecho de Ormuz y abra una situación revolucionaria en la región, que prepare a una vanguardia obrera que levante la bandera de la destrucción del enclave de Israel y de los gobiernos que apoyan a EE. UU. hacia una Federación de Repúblicas Socialistas de Medio Oriente y el Magreb.

Esta tarea es imposible de realizar si no se desarrolla una solidaridad activa internacional para enfrentar al imperialismo y sus aliados. El proletariado norteamericano que viene enfrentando al gobierno de Trump y a su brazo paramilitar ICE, tiene que dar un paso más frenando la maquinaria bélica. Los trabajadores de la UE tienen que expulsar a EE. UU. de las bases militares que tienen en la región, enfrentar a sus gobiernos que fueron parte del genocidio en Gaza y que algunos hoy están dando un apoyo parcial a las políticas de Trump en Irán. La clase obrera de los ex Estados obreros debe actuar en la guerra Rusia-Ucrania planteando la perspectiva de una guerra revolucionaria que derrote a Zelensky y la OTAN y a Putin para frenar el proceso de asimilación catastrófica que se está desarrollando en la restauración capitalista. La clase obrera china tiene el papel central de enfrentar al gobierno del PCCH que es garante del acuerdo de tregua mediante la mediación de Paquistán y que viene de ser garante del genocidio en Gaza con la política de coexistencia pacífica con el imperialismo norteamericano. Los intereses de la burocracia contrarrevolucionaria China no son los intereses de los trabajadores. En su supervivencia de sostener un rol de clase, la burocracia china busca la restauración capitalista y su inserción en el sistema capitalista de forma diplomática, una utopía reaccionaria, imposible de que suceda de forma pacífica.

En Latinoamérica, es de vital importancia derrotar al imperialismo en Venezuela, tirando abajo el gobierno títere de Delcy Rodríguez, impidiendo el ataque a Cuba y rompiendo el bloqueo yanqui. Debemos organizar a nuestra clase en la región para derrotar a los gobiernos más disciplinados al imperialismo como el de Kast, Noboa o Milei, así como a aquellos que posan de defensores de "soberanía" mientras garantizan su dominación, como Lula o Sheinbaum.

En este escenario mundial los revolucionarios tenemos que reagrupar nuestras fuerzas y organizarnos detrás de un programa transicional que impulse una lucha antimperialista y la combine con las tareas socialistas para enfrentar al capitalismo a escala mundial y derrotarlo.

Ante la magnitud de la crisis, la aceleración de las políticas guerreristas y las consecuencias para nuestra clase se torna urgente el llamado a una Conferencia Internacional con las corrientes que aún levantan la dictadura del proletariado. Hacemos este llamado desde la necesidad de avanzar en abrir un debate al interior de las corrientes trotskistas, para reagrupar a la vanguardia detrás de un programa revolucionario y poder intervenir en la situación internacional como dirección revolucionaria que aspira a que emerja una nueva generación que retome las tareas históricas de construir el partido mundial de la revolución, que en esta época es la reconstrucción de la IV Internacional.

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