El gobierno de Kast comienza a profundizar la línea de ataques a la clase trabajadora, con recortes presupuestarios en distintos sectores estatales, lo que ha implicado menor disposición de recursos, la colocación en riesgo de distintos programas sociales y despidos sobre todo en contratas y honorarios.
En la salud esta política reaccionaria impacta directamente en los trabajadores que pagan con una mayor sobrecarga laboral y un aumento en la precariedad de atención a la población obrera que concurre a los centros.
Se desarrolla aceleradamente un escenario recesivo. El gobierno y las patronales, pretenden descargar la crisis sobre las espaldas de la población como ya lo hicieron con el bencinazo y la transferencia de recursos hacia los ricos, vía la ley miscelánea. Pero donde verdaderamente concentrarán su rédito es imponer sus ajustes, como ya lo venía haciendo el gobierno anterior, flexibilizando el trabajo, aumentando las tareas y manteniendo aplastado los salarios y los reajustes.
Es parte de la orientación agresiva del imperialismo en la región, que hoy lleva a cabo sus planes a través de gobiernos títeres, con bonapartismos sui generis recostados en el imperialismo. De ahí el reforzamiento constante del aparato represivo buscando imponer una nueva relación capital trabajo, para intensificar la explotación con mayores jornadas, polifuncionalidad, y ataques como la indemnización por años.
Al igual que otros países de la región, demonizan a los trabajadores del sector público, en particular de la salud y la educación, igualándolo con la “casta” del aparato burocrático del estado, y avanzan hacia aplastar el salario, amenazan con una lluvia de sumarios, al tiempo que vuelven cada vez más difícil la atención con recursos cada vez más escasos.
Recuperemos los sindicatos para la lucha, levantemos un plan de lucha
Desde la directiva de la CUT, así como las confederaciones asociadas, están dirigiendo sus esfuerzos a apuntalar a la oposición parlamentaria. Quieren que nuestra fuerza se desgaste en los pasillos ministeriales de la conciliación con el patrón estado. Es necesario expulsar a esta burocracia que quiere usar nuestra fuerza para fortalecer tendencias ajenas a los intereses obreros.
Es necesario recuperar nuestras organizaciones de funcionarios para la lucha y pelear por la independencia de la clase trabajadora de la patronal y los políticos patronales.
Impulsemos asambleas permanentes en cada lugar para hacer activo el paro de los trabajadores de la salud.
Luchemos por el aumento de presupuesto tanto para la atención primaria como la atención en centros y hospitales.
Luchemos por el pase a planta de todos los trabajadores, debemos terminar con la precariedad del trabajo estatal poniendo fin a los contratos vía honorarios, y los trabajadores que laboran para los pulpos de las tercerizadas.
La escala salarial inicial debe ser igual al costo de la canasta familiar.
Para ello no solo debemos pelear por el aumento de presupuesto de la salud, los sindicatos y asociaciones deben imponer control obrero sobre todo el sistema de salud.
Recuperemos los sindicatos y asociaciones expulsando a la burocracia sindical y peleemos por una central única obrera.